La plantilla de Glovo en Melilla, desconcertada ante el anuncio de la empresa de un ERE y la posible salida de la Ciudad Autónoma.
Esta es la conclusión tras la reunión en el local de CGT Melilla el pasado viernes 27 de marzo, cuando las trabajadoras de Glovo se reunieron en asamblea con el secretario de Organización de CGT-Andalucía, Ceuta y Melilla, Miguel Montenegro.
CGT-Andalucía, Ceuta y Melilla considera que el anuncio de ERE por parte de Glovo es un triple chantaje: por un lado, hacia el Ministerio, que ha obligado a la empresa a poner fin al fraude en los contratos como falsos autónomos tras múltiples intervenciones de la Inspección de Trabajo en todo el Estado; por otra parte, se chantajea a las empresas que conciertan con Glovo el reparto de sus productos, conociéndose incluso que esta empresa está anunciándoles que van a poder seguir usando su plataforma previo pago, pero que tendrán que contratar a sus repartidores directamente; y, en última instancia, se chantajea a las personas trabajadoras, que, pese a realizar su trabajo en condiciones precarias y abusivas, ven peligrar sus empleos por cuestiones que nada tienen que ver con el desarrollo de su prestación laboral.
Glovo emplea en Melilla a una veintena de trabajadoras jóvenes que ahora pasan por una situación de incertidumbre tras el anuncio del ERE y las conocidas comunicaciones a las mercantiles que usan su plataforma para el reparto.
Las trabajadoras de Glovo en Melilla se han organizado en CGT para la defensa de sus intereses ante la situación generada. Han designado a sus representantes para la comisión encargada de negociar el ERE anunciado y no descartan realizar movilizaciones, incluida la huelga, si la empresa confirma la reducción de plantilla o persiste en el cierre en la Ciudad Autónoma de Melilla.
El modelo laboral de Glovo se basa en una supuesta innovación que esconde una realidad de precariedad, control y vulneración de derechos, en la que la “flexibilidad” se convierte en una herramienta de control, el algoritmo actúa como patrón y la ausencia de centro de trabajo físico dificulta la organización de las personas trabajadoras para la defensa de sus intereses frente a la empleadora.
En el siguiente informe se aborda con profundidad el modelo Glovo:



