Los sindicatos SITAG y CGT, que suman el 50% de la representación municipal, abandonan la mesa de negociación dejando el nuevo Convenio.
Desde hace 2 años el Ayuntamiento de Granada está inmersa en una ardua negociación que pretende renovar un convenio colectivo que afecta a más de dos mil trabajadoras y trabajadores municipales y que vendría a sustituir el firmado hace diez años.
Llegando a su última fase, esta negociación ha dado un importante paso atrás tras al “levantarse” de la mesa de negociación los sindicatos SITAG y CGT, dos sindicatos que representan al 50% de la plantilla municipal en el máximo órgano de negociación: la mesa general de negociación.
Ambos sindicatos, en nota de prensa remitida a los medios, argumentan que no puede continuar con una negociación que deja fuera de las mejoras al 70 % de la plantilla municipal, que corresponde a los servicios generales y de oficinas que son quiénes sostienen los servicios públicos tales como los Servicios Sociales, las Bibliotecas, los Centros Cívicos, las Oficinas de Información y Registro, las instalaciones deportivas, la Movilidad, Economía, la Participación ciudadana, los programas de Turismo, los servicios de licencias y Urbanismo, la limpieza, los jardines, los mercados municipales, el mantenimiento o las porterías de muchos Colegios públicos y la apertura y sostenimientos de las dependencias municipales y un largo etcétera de servicios públicos necesarios para la ciudad.
Aseguran CGT y SITAG que la mayoría de sus propuestas han sido rechazadas por el equipo de gobierno del PP, que encabeza Marifran Carazo.
Además, critican que hasta ahora el convenio sólo ha tenido concesiones para los colectivos de Policía Local y Bomberos, algo de lo que pone en valor el Ayuntamiento hablando de haberse asegurado una paz social para los próximos cuatro años. Sin embargo, para SITAG y CGT se trata de un “desprecio” a la labor del 70 % de la plantilla municipal, al haberla dejado fuera de cualquier acuerdo económico equiparable al conseguido por los colectivos de policía y bomberos, que además, siguen diciendo, pone en cuestión la política económica de este gobierno municipal que hipoteca unos millones de euros que niega a la ciudad y al resto de la plantilla municipal.
Los sindicatos apuntan que con la modificación de todo el sistema de horas extras (desde su aumento de valor hasta la consideración de ciertas fechas clave para el cuerpo de policía multiplicando el valor por tres), el establecimiento de la bolsa de disponibilidades voluntaria y la previa fijación de un sistema de productividad por sábados y domingos para la policía; el gasto para cubrir eventos y fechas concretas aumenta en dos millones de euros, pasando de los tres a los cinco millones de euros. También critican que se esté aumentando el número de días de descanso de los bomberos de cuatro a cinco, sin haber previsto cómo se van a cubrir esas necesidades y aumentando, por tanto, el número de horas extra que realizarán.
Al respecto, ambos sindicatos denuncian que esta parte del convenio ya ha sido aprobada por el equipo de gobierno junto con el SIPLG, sindicato de policía local implicado por la jueza y la UDEF en el escándalo de las oposiciones de policía y las luchas intestinas dentro del cuerpo, y el CSIF, siendo de aplicación desde el pasado 1 de enero, lo que constituye a su juicio por un lado un agravio comparativo frente al resto de la plantilla y por otro lado una ilegalidad, pues según afirman ambos sindicatos el actual convenio prohíbe en su articulado modificar el convenio si no es en su totalidad. Ambos están estudiando llevar estos hechos al juzgado.
CGT y SITAG reprochan al equipo de gobierno, y a su alcaldesa, que sólo mire y haga concesiones hacia los colectivos de policía y bomberos, dejando totalmente de lado al resto de la plantilla municipal. “Idénticas situaciones de jornadas son tratadas de forma diferente según se trate de policía o de plantilla de otras áreas, como deportes, mercados, cultura, gestión de palacios, etc; con el mismo argumento: la falta de dinero”.
Un Ayuntamiento sin relevo generacional.
Otro aspecto que preocupa en el Ayuntamiento de Granada es el relevo generacional, que, según SITAG y CGT no está siendo abordado por el gobierno de Marifrán Carazo. Los cálculos expresados por el propio Concejal de Personal Vito Episcopo en las reuniones, continúan informando los sindicatos, hablan de una pérdida de más de trescientas plazas durante los últimos años, que dejan un Ayuntamiento en quiebra de servicios si no se pone remedio, aseguran. El plan presentado durante la negociación del convenio, y que rechazan CGT y SITAG, prevé una creación neta de doce plazas anuales en los próximos cuatro años, una vez cubiertas las jubilaciones, totalmente insuficiente para recuperar lo perdido, han valorado estos sindicatos. Esta falta de compromiso de la alcaldesa por la sostenibilidad del Ayuntamiento, que dibuja un panorama con más servicios y exigencias por parte de la ciudadanía y otras administraciones pero menos personal municipal para llevarlo acabo, defienden CGT y SITAG.
Finalmente reprochan a la alcaldesa que presuma de la gestión y de la actual capacidad económica del Ayuntamiento, cuando “luego en las mesas de negociación nos afirman una y otra vez que no hay dinero. Excepto para policía y bomberos, que aumentan el gasto en 2 millones de euros en concesiones”. Por todo ello han abandonado la mesa de negociación, afirmando que no van a firmar el nuevo convenio si no hay un giro de 180 grados.
Contactos:
Luis Cotarelo Álvarez 636997158 (Delegado sindical de CGT)
Pablo García de Movellán 626378592 (Delegado sindical de SITAG)



