La Confederación General del Trabajo de Andalucía, Ceuta y Melilla (CGT-A) quiere expresar su más sentido pesar y su absoluta solidaridad con las víctimas de los recientes terremotos que han asolado diversas regiones de Venezuela. En estos momentos de dolor e incertidumbre, nuestro pensamiento y nuestro corazón están con las familias que han perdido a sus seres queridos, con las personas que han visto sus hogares destruidos y, muy especialmente, con la clase obrera venezolana, que una vez más enfrenta la adversidad con la dignidad y la resiliencia que la caracterizan.
Sabemos por experiencia histórica que las catástrofes naturales no son democráticas, pero sus consecuencias sí lo son. Son las clases populares, los trabajadores y las comunidades más empobrecidas quienes siempre sufren con mayor crudeza el azote de la naturaleza, agravado por las desigualdades estructurales y las carencias materiales que históricamente han castigado a las mayorías populares. Frente a la desgracia, desde el anarcosindicalismo rechazamos cualquier intento de especulación o manipulación mediática en torno al sufrimiento del pueblo venezolano.
Para CGT, las fronteras son una invención de las élites para dividirnos y controlarnos. La clase trabajadora no tiene patria, tiene una misma lucha y una misma fraternidad. Por ello, hacemos un llamamiento a la aplicación práctica del Apoyo Mutuo, uno de los pilares fundamentales de nuestra organización. La solidaridad no es un concepto abstracto, sino una herramienta de transformación y supervivencia colectiva.
Desde el Secretariado Permanente CGT Andalucía, Ceuta y Melilla, nos ponemos a disposición de los compañeros y compañeras venezolanas, así como de las organizaciones populares y sindicales del país hermano, para articular redes de ayuda, campañas de recogida de fondos y cuantas iniciativas sean necesarias para paliar, en la medida de nuestras posibilidades, la emergencia humanitaria derivada de estos seísmos.
Instamos a la clase trabajadora de nuestra región a sumarse a esta ola de hermandad. Hoy lloran en Venezuela, pero el dolor de la clase obrera es universal, y universal debe ser también nuestra respuesta.
¡Fuerza al pueblo venezolano! ¡Viva la solidaridad internacionalista! ¡Por la fraternidad universal!



