EL PASADO 22 DE MAYO COMENZÓ LA HUELGA EN SERVEO SAN ROQUE

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La plantilla de la unidad productiva de SERVEO SAU en el Polígono de La Pólvora inició una huelga indefinida de 4 horas por turno convocada por el comité de empresa, ante los continuos incumplimientos y la falta de negociación real por parte de la dirección.

❌ Incumplimiento de acuerdos relacionados con la solicitud de reconocimiento de categorías profesionales como Oficial de 1ª, pese a las funciones reales que viene desempeñando parte de la plantilla.

❌ Vulneración del artículo 25.2 del Estatuto de los Trabajadores, al no garantizarse adecuadamente la adaptación de puestos para compañeros y compañeras con discapacidad.

❌ Existencia de atrasos salariales pendientes procedentes de NAVEC, que continúan sin resolverse pese a las reclamaciones efectuadas por la representación de los trabajadores.

❌ Falta total de negociación sobre los contratos relevo en una empresa manufacturera, ignorando una cuestión fundamental para garantizar el empleo, el relevo generacional y unas condiciones laborales dignas.

Pero la gran sorpresa de la jornada no vino únicamente de la dirección de SERVEO, sino también de determinadas actitudes que representan justo el modelo de sindicalismo que más daño hace a la clase trabajadora: el sindicalismo acomodado, desmovilizador y alineado con los intereses de la empresa.

Mientras el piquete informativo defendía legítimamente el derecho de huelga en la puerta de la oficina, una enlace sindical de CCOO intentó facilitar la entrada de trabajadores, actuando de facto contra una huelga convocada por sus propios compañeros y compañeras.

Más allá de unas siglas concretas, lo preocupante es la existencia de representantes sindicales que entienden su función como un instrumento para mantener la paz social a cualquier precio, incluso cuando existen incumplimientos laborales, vulneración de derechos o bloqueo de la negociación colectiva.

El sindicalismo no puede convertirse en una herramienta al servicio de la empresa ni en un freno para la organización obrera. Quien ocupa un cargo de representación debe decidir de qué lado está: del conflicto legítimo de la plantilla o de la comodidad de la dirección.

Porque la huelga no es un capricho. Es un derecho conquistado históricamente por la clase trabajadora y una de las pocas herramientas reales que quedan para defender condiciones laborales dignas.

La plantilla sigue en lucha.

✊ Por nuestros derechos
✊ Por el respeto a la plantilla
✊ Por una negociación real
✊ Viva la lucha de la clase trabajadora

¡LA HUELGA ES EL ARMA DE LA CLASE TRABAJADORA! 🔥

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