Una camiseta con un lema que desafía al fascismo. Una camiseta que podría haber llevado cualquiera que cree en un mundo mejor. En un mundo sin ricos jugando a la guerra, asesinando y violando niños impunemente. En un mundo donde la sanidad es para todos y por todos, sin mirar su coste. Donde nuestros hijos e hijas pueden estudiar sin precariedad y sin favorecer a grandes empresas privadas. No le han dado una cobarde paliza entre seis a Pablo. Lo que vemos es como se cristaliza el fanatismo, el odio, el clasismo, el patriarcado, el colonialismo y el capital en un cuerpo que expresaba disidencia a todos esos pilares que sostienen este mundo cruel y quejumbroso. Y vemos como usan todo su criminal potencial para torturarnos, agredirnos y violentarnos de todas las maneras que saben. Pero nosotras también somos parte de ese mundo y no vamos a consentir que piensen que pueden abusar y violentar nuestros cuerpos o acallar y cambiar nuestras ideas con está brutal paliza. Nuestros cuerpos no son territorio disponible para su violencia, y por más que nos peguen, nuestras ideas no serán corregidas a golpes. No vamos a aceptar el relato que reduce esto a un hecho aislado ni a una simple agresión entre individuos. Ya estamos acostumbradas a ver cómo se comporta este sistema y lo que le hace a la gente. Por eso, seguiremos organizadas, seguiremos siendo sororas, seguiremos solidarizándonos, porque todas somos unas bitches antifascist nuestra respuesta será colectiva. Nos tendréis enfrente. SIEMPRE.
Antifascistas siempre.
- 12/05/2026



