La libertad sindical se pone a prueba cuando un representante de los trabajadores solicita información, denuncia incumplimientos o ejerce las funciones para las que ha sido elegido por la plantilla.
En Semillas Fitó, el Presidente del Comité de Empresa y Delegado de Prevención por CGT ha impulsado durante los últimos años numerosas actuaciones relacionadas con accidentes de trabajo, prevención de riesgos laborales, acceso a documentación y derechos de información de la representación legal de los trabajadores.
Estas actuaciones no han sido infundadas. Prueba de ello son las resoluciones y actuaciones de organismos públicos que han constatado incumplimientos empresariales en materias denunciadas por la representación de los trabajadores. La Inspección de Trabajo apreció incumplimientos relacionados con la documentación que debía facilitarse al Delegado de Prevención y también puso de manifiesto deficiencias en el cumplimiento de las obligaciones de información respecto a las copias básicas de los contratos.
Resulta difícil sostener que las denuncias carecían de fundamento cuando fueron precisamente estas actuaciones las que permitieron evidenciar incumplimientos empresariales en materias directamente relacionadas con los derechos de información y participación de la representación legal de la plantilla.
Sin embargo, mientras se constatan incumplimientos empresariales, continúan acumulándose sanciones disciplinarias, procedimientos internos, apartamientos de determinados puestos de trabajo y cuestionamientos dirigidos contra quien ejerce la Presidencia del Comité de Empresa. A ello se suma un control permanente sobre el uso del crédito horario sindical mediante continuos requerimientos, solicitudes de justificación y advertencias disciplinarias.
Paralelamente, numerosas comunicaciones empresariales han cuestionado reiteradamente la legitimación del Presidente del Comité de Empresa para solicitar información en representación de los trabajadores. Una situación especialmente preocupante cuando dichos cuestionamientos han sido asumidos con normalidad por la representación de UGT en el comité, sin que exista una defensa firme de las competencias y facultades que legalmente corresponden al órgano de representación de la plantilla.
Porque las competencias del comité no pertenecen a una organización sindical concreta ni a quienes ocupan circunstancialmente determinados puestos. Pertenecen al conjunto de los trabajadores y trabajadoras que eligieron democráticamente a sus representantes.
Cuando se cuestionan las facultades del comité y estas no encuentran una defensa firme y decidida por parte de algunos de quienes también forman parte del órgano de representación, no se ataca únicamente a una persona o a unas siglas sindicales. Se deteriora la credibilidad de la representación de los trabajadores y se proyecta una imagen de debilidad del sindicalismo precisamente por parte de quienes afirman defenderlo.
Desde CGT entendemos que defender los derechos de la plantilla, denunciar incumplimientos y ejercer funciones de representación no puede convertirse en motivo de señalamiento o castigo.
El sindicalismo no consiste en mantener una confrontación permanente con la empresa, pero tampoco en mantenerse de perfil cuando se cuestionan los derechos de la plantilla o las competencias de sus representantes.
Nadie está obligado a organizarse bajo unas siglas sindicales determinadas, pero quien decide hacerlo adquiere también una responsabilidad con los trabajadores y trabajadoras a quienes representa. Cuando sistemáticamente se evita el conflicto, se guarda silencio ante los ataques a la representación legal de la plantilla o se renuncia a defender derechos básicos, es legítimo preguntarse si el compromiso sigue estando con la clase trabajadora o si las prioridades son otras.
Porque el sindicalismo no se mide por las siglas que se exhiben, sino por la disposición a defender a los trabajadores cuando realmente hace falta hacerlo.
La pregunta es inevitable: ¿qué ocurre cuando quien denuncia incumplimientos, consigue resoluciones favorables de la Inspección de Trabajo y ejerce activamente sus funciones representativas termina acumulando sanciones, procedimientos internos y limitaciones en su actividad?
Basta de represión sindical en Semillas Fitó.
Porque en el sindicalismo el único héroe es el colectivo. No defendemos nombres propios, defendemos derechos. No defendemos cargos, defendemos a la clase trabajadora.
La mejor respuesta frente a cualquier intento de presión o señalamiento seguirá siendo la organización, la solidaridad y la lucha colectiva.


